PTEC Ostra Japonesa alcanza la mitad de su ejecución fortaleciendo el desarrollo de la ostricultura en Chile

A tres años de su puesta en marcha, el Programa Tecnológico para la Diversificación de la Industria Acuícola Chilena mediante el cultivo de la Ostra Japonesa (PTEC Ostra Japonesa), ejecutado por la Universidad Católica del Norte y apoyado por Corfo, alcanza la mitad de su ejecución consolidando importantes avances en transferencia tecnológica, producción de semillas y fortalecimiento de capacidades para el desarrollo de esta actividad en el país.

Durante este periodo, el programa ha desarrollado un trabajo colaborativo en ocho regiones de Chile, contribuyendo a la entrega de más de cinco millones de semillas de ostra japonesa a beneficiarios y fortaleciendo una red de colaboración entre productores, investigadores, instituciones y organizaciones vinculadas a la acuicultura. Este trabajo ha sido posible gracias al esfuerzo conjunto de las instituciones coejecutoras AquaPacífico, Fundación Chinquihue y Cultivos Marinos Nanaku, además del compromiso de los productores que han sido parte activa del proceso.

Más allá de estos avances, el programa ha mantenido como eje central el fortalecimiento de capacidades mediante la transferencia de conocimientos, el acompañamiento técnico y la generación de nuevas oportunidades para que el cultivo y la comercialización de la ostra japonesa continúen creciendo de manera sostenible en Chile.

En ese contexto, el gerente del PTEC Ostra Japonesa, Alex Poblete, destacó que uno de los principales logros del programa ha sido el vínculo construido con las personas que han formado parte de este proceso, poniendo en valor el componente humano que existe detrás de cada avance alcanzado.

«Más allá de las cifras, los números y la producción de nuestro programa, para nosotros un punto importante son las personas que trabajan en él. Existe una cantidad enorme de recursos sociales comprometidos por familias y este programa ha sabido de muy buena manera fusionar ambos mundos» afirmó.

Las palabras del gerente del programa reflejan uno de los pilares que ha marcado esta primera mitad de ejecución: el desarrollo del capital humano y la construcción de relaciones de confianza con quienes impulsan la ostricultura en los distintos territorios. Un trabajo que trasciende las cifras y que ha permitido consolidar una comunidad comprometida con el crecimiento de esta actividad productiva. Cada etapa del programa, desde la producción de semillas y la transferencia tecnológica hasta el fortalecimiento de los procesos productivos y la comercialización, responde a un propósito común: sentar las bases para una industria de la ostra japonesa sólida, sostenible y con proyección de futuro para el país.

Con estos resultados, el Programa Tecnológico de la Ostra Japonesa reafirma su compromiso de seguir impulsando la diversificación de la acuicultura nacional, promoviendo la innovación, el trabajo colaborativo y el desarrollo de nuevas oportunidades para las comunidades costeras de Chile.

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